Existe un documento que puede salvar el día más importante de tu vida.

Cuando tienes una pequeña empresa, todos los días son importantes. Porque todos los días estás expuesto a sorpresas y a novedades. Aún así, al cabo de unos años, terminas conociendo tu empresa “de memoria”, ya sabes lo que va a suceder en cada momento. Por eso, no siempre ves la utilidad de dedicar un tiempo a preparar un presupuesto. Un documento que habla de un futuro que tú ya sabes que no se va a cumplir.

Algunos comentarios que recibimos cuando planteamos la necesidad de un presupuesto: llevo muchos funcionando sin uno, ¿cómo puedo saber lo que venderé dentro de tres meses?, ¿para qué me sirve saber lo que me gastaré en diez meses?, esto no me va a hacer más rico.

Un antiguo cliente, que dejó de tener una empresa pequeña hace mucho para pasar a tener una empresa grande, nos lo explicó un día hablando de su boda.